miércoles, 20 de junio de 2012

"Clasicismo" siglos XVIII y XIX

La muerte de Bach en 1750 nos sirve de referencia para marcar el comienzo del Clasicismo.
En este período se produce un gran cambio en la evolución de la música: 
Instrumentalmente pasa a  ser más vertical, priorizando el resultado armónico, las proporciones y los espacios, estructurando las formas sobre las frases musicales. La música ya no debe depender de la palabra, es decir que la palabra acompañada por una música que ya tiene sus propias leyes independientes no sólo mantiene toda su fuerza expresiva, sino que inclusive la aumenta. 
Este cambio tan profundo deja atrás la música escrita anteriormente bajo el nombre genérico de "música antigua".

El estilo galante:
Se desarrolla la idea de componer sobre frases musicales con preguntas y respuestas de igual número de compases. Los primeros antecedentes los encontramos en las obras del segundo hijo de J. S. Bach, Emanuel Bach, quién atentando contra la música que su padre llevó al clímax de complicación y belleza, produce otra nueva y más sencilla, llamada "estilo galante", dirigida a la nobleza, un estilo funcional y sin sorpresas, que debía fluir suavemente, como acompañamiento ambiental de salón.

Música Instrumental:
El Clasicismo es el planteamiento de nuevas estructuras más dúctiles, capaces de evolucionar para que los compositores puedan implicarse en su música.
Este período dura tan solo 50 años y los personajes más destacados son Mozart y Haydn. Representan dos maneras diferentes de llegar a establecer sus bases a través de la sonata,  la sinfonía, el cuarteto y el concierto, cuatro presentaciones instrumentales de la misma idea de composición.
Por sonata se entenderá a las obras instrumentales para solistas (teclado o violín y piano), consta de cuatro tiempos:

*un allegro inicial, de presentación y majestuoso.
*un tiempo lento claramente melódico.
*un distendido minueto (danza cortesana).
*un allegro virtuoso a menudo en forma de rondó, de estribillo y estrofa.

Estos movimientos van entramándose en la unidad de la obra conquistando una cohesión global, casi poética.

La forma sonata:

Comienza con la exposición, la descripción alternada de dos temas, el primero es más bien rítmico y tonalmente claro, el segundo busca el contraste con notas largas, más cromatismos, y está en otro tono, casi siempre en el de la dominante o en el de la relativa mayor. Se exponen separadamente con un claro soporte armónico vertical.
Luego comienza la elucubración sobre el material temático expuesto (el desarrollo) con alteraciones rítmicas, progresiones, inversiones, ampliaciones melódicas, variaciones armónicas, modulaciones, etc. cuidando el equilibrio en relación a la complejidad y duración del material de exposición.
Siguiendo la idea A-B-A se produce la reexposición, que no es igual del todo al de la exposición, sino que el segundo tema ya no se mueve del tono principal.

La Ópera clásica
Las más grandes aportaciones de la Historia a este género las hizo Mozart: 
es uno de los primeros que opone parejas de personajes con temperamentos contrarios y tesituras vocales diferentes para reforzar el contraste humano, usa recursos musicales variados (duetos, cánones, coros, simultaneidad en los géneros como danza y canción) para mantener el interés argumental.
Compuso los papeles principales de sus óperas según los cantantes que los habían de interpretar, y sobre todo, llevó a su punto culminante la ópera bufa.





Compositores destacados:

*Mozart.
*Haydn.
*Boccherini.
*Beethoven (Clasicismo/ Romanticismo).

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